Mi amado Simi,
Cuando partiste al principio no lo entendí, hasta que de pronto lo sentí. Pasaste de estar conmigo a estar en mi.
Tan solo desearía haber podido salvarte, así como tú, sin saberlo, me salvaste a mi.
Te amé durante toda tu vida y te extrañaré el resto de la mía.
No puedo decirte adiós… así que no lo haré. Solo diré gracias por haberte conocido.
No necesito decirte adiós cuando se que te recordaré por siempre.
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